¿Cuánto cuesta un chatbot para tu empresa? Precios reales
Cuánto cuesta un chatbot para empresas en web y WhatsApp: rangos de precio reales por tipo de proyecto, qué encarece cada integración, costes ocultos de tokens.

Un chatbot para empresas cuesta entre 0 y 300 euros al mes si usas una herramienta SaaS de catálogo, entre 3.000 y 12.000 euros de implantación si lo montas a medida sobre tu web y tu catálogo, y a partir de 12.000 euros si necesitas integraciones profundas con ERP, WhatsApp oficial y varios idiomas. A esa cifra hay que sumarle siempre el coste variable: tokens del modelo de lenguaje (entre 10 y 150 euros al mes en la mayoría de tiendas que llevo) y las conversaciones de WhatsApp Business, que se facturan aparte. El error más caro no es elegir mal el precio de entrada, es no calcular el coste de mantenerlo vivo.
Soy Oscar Álvarez, fundador de SEOscar, una agencia de ecommerce en Barcelona. Me preguntan casi cada semana cuánto cuesta un chatbot para empresas y la respuesta honesta es que depende de tres decisiones: dónde vive, con qué datos responde y quién lo mantiene. Pero "depende" no es un artículo, así que aquí van mis rangos reales, los que uso cuando presupuesto un proyecto.
Aviso previo: en SEOscar no vendo chatbots de atención al cliente. Monto agentes de ventas con inteligencia artificial, que es otra cosa y lo explico más abajo. Aun así, los números de coste son los mismos porque la infraestructura se paga igual. Lo que cambia es para qué lo usas.
Los tres modelos: SaaS por conversación, desarrollo a medida y propio sobre tu infraestructura
Hay tres formas de tener un chatbot en tu empresa y sus precios no se parecen en nada. El SaaS de catálogo va de 0 a 300 euros al mes sin coste de entrada. El desarrollo a medida sobre tu web arranca en 3.000 euros y suele cerrarse entre 6.000 y 12.000. El sistema propio sobre tu infraestructura, con el código en tu propiedad, empieza en 12.000 euros. Cada uno resuelve un problema distinto.
Modelo 1: SaaS por conversación (0 a 300 euros al mes)
Un SaaS de chatbot es una herramienta de suscripción que instalas con un script en tu web y configuras desde un panel. Herramientas tipo Tidio, Crisp, Intercom o Zendesk AI funcionan así. El plan gratuito suele cubrir el chat en vivo y unas pocas respuestas automáticas; los planes con inteligencia artificial de verdad empiezan sobre los 30 o 40 euros al mes y suben rápido en cuanto superas cierto volumen de conversaciones resueltas.
Lo que veo en tiendas pequeñas: funciona bien si tu objetivo es desatascar el correo de atención al cliente con preguntas de envíos, devoluciones y estado del pedido. Lo que no hace bien: responder con tu catálogo real, con stock y precio actualizados, y empujar hacia la compra. Para eso tendrías que pagar los planes altos, y ahí la diferencia con un desarrollo propio se estrecha mucho.
Coste de entrada: 0 euros, lo instalas tú en una tarde.
Coste mensual típico en pyme: de 39 a 300 euros según conversaciones.
Cuándo compensa: menos de 300 conversaciones al mes y preguntas repetitivas.
Riesgo: cuando creces, el precio por conversación escala contigo y no hay salida fácil.
Modelo 2: desarrollo a medida sobre tu web (3.000 a 12.000 euros)
Un chatbot web a medida es un sistema construido para tu negocio, conectado a tus fuentes de datos, que responde con tu contenido y no con lo que el modelo se inventa. Mis rangos reales: un proyecto sencillo sobre una web con catálogo pequeño y preguntas frecuentes va de 3.000 a 5.000 euros. Un proyecto de ecommerce con catálogo vivo, búsqueda de producto y recuperación de carrito va de 6.000 a 12.000 euros.
Lo que entra en esa horquilla: ingesta del catálogo y del contenido, arquitectura RAG para que responda con datos reales, diseño conversacional, entrenamiento con tus objeciones de venta reales, maquetación del widget en tu plantilla y dos o tres semanas de ajuste fino leyendo conversaciones de verdad. Esa última parte es la que más gente se salta y la que más cambia el resultado.
Sobre plazos: en los proyectos que llevo, de la primera reunión al primer visitante hablando con el sistema pasan entre cuatro y seis semanas. Si alguien te promete una semana, o tiene el proyecto ya hecho y te lo está reciclando, o no va a leer tus datos.
Modelo 3: propio sobre tu infraestructura (desde 12.000 euros)
El tercer modelo es un sistema que vive en tu servidor o en tu cuenta cloud, con el código y los flujos en tu propiedad, sin licencia mensual que pagar a nadie. Arranca en 12.000 euros y en proyectos con integración a ERP, varios idiomas y WhatsApp oficial se va a 18.000 o 25.000. Lo monto así cuando el cliente tiene volumen suficiente para que la licencia de un SaaS le salga más cara que el desarrollo en dos años.
La regla que uso para decidir: si el SaaS equivalente te va a costar más de 500 euros al mes de forma sostenida, el desarrollo propio se amortiza. Por debajo de eso, casi siempre te sale mejor pagar la suscripción y dedicar el dinero a otra cosa. Lo digo aunque me quite trabajo.
Qué encarece un chatbot: integraciones, RAG, WhatsApp e idiomas
Cuatro factores explican casi toda la diferencia entre un presupuesto de 4.000 euros y uno de 20.000: cuántos sistemas hay que conectar, si necesita consultar tus datos en tiempo real, si tiene que vivir en WhatsApp y en cuántos idiomas debe responder. El resto del presupuesto, diseño incluido, suele ser ruido comparado con esos cuatro.
Integraciones con tus sistemas
Cada sistema que conectas suma. En mis presupuestos, conectar el catálogo de una tienda Shopify vía API ronda los 600 a 1.200 euros porque la documentación es buena y el modelo de datos está ordenado. La misma integración en un Magento con atributos personalizados y reglas de precio por grupo de cliente se va fácil a 2.500 o 4.000. Un ERP propio sin API documentada es el peor escenario: ahí no doy precio cerrado hasta ver el sistema.
Catálogo de Shopify o WooCommerce por API: 600 a 1.500 euros.
Estado del pedido y seguimiento de envío: 500 a 1.200 euros.
CRM o herramienta de email (Klaviyo, HubSpot): 400 a 1.000 euros.
ERP a medida sin API: presupuesto solo después de auditar el sistema.
RAG: que responda con tus datos y no se invente nada
RAG significa Retrieval Augmented Generation, generación aumentada por recuperación: antes de responder, el sistema busca en tus documentos y tu catálogo y solo contesta con lo que ha encontrado. Es lo que separa un chatbot que inventa plazos de envío de uno que da el plazo real. Montar una capa RAG decente añade entre 1.500 y 4.000 euros al proyecto según el volumen y el desorden de tus fuentes.
Lo que encarece aquí no es la tecnología, es tu documentación. Si tus condiciones de envío están en tres sitios distintos y se contradicen, alguien tiene que ordenarlas antes. En las auditorías que hago, esa limpieza se lleva más horas que el código.
WhatsApp: el canal que más cambia el presupuesto
Llevar el chatbot a WhatsApp no es activar una casilla. Necesitas la WhatsApp Business Platform (la antigua API de WhatsApp), una cuenta verificada en Meta, un proveedor de mensajería (Twilio, 360dialog, Infobip o similar) y plantillas de mensaje aprobadas una a una. En mis proyectos, añadir WhatsApp al sistema suma entre 1.500 y 3.500 euros de implantación, más el coste por conversación que cobra Meta. Lo desarrollo con más detalle en el artículo sobre el chatbot de WhatsApp para empresas.
Idiomas
Los modelos actuales traducen bien, así que el idioma en sí apenas cuesta. Lo que cuesta es tener el contenido fuente en cada idioma: si tu política de devoluciones solo existe en español, el sistema responderá en francés con una traducción automática que nadie ha revisado. Calculo entre 300 y 800 euros por idioma adicional, casi todo en revisión y pruebas, no en desarrollo.
Costes que nadie te cuenta: tokens, mensajes de WhatsApp y mantenimiento
El precio de implantación es la parte fácil de entender. El coste recurrente es el que descoloca a la gente seis meses después. Tres partidas: el consumo del modelo de lenguaje (tokens), las conversaciones de WhatsApp que factura Meta y el mantenimiento humano. En una tienda con tráfico medio, sumadas van de 80 a 400 euros al mes.
Tokens: menos de lo que temes, pero no cero
Un token es la unidad con la que los modelos de lenguaje facturan el texto que leen y escriben, aproximadamente tres cuartos de palabra en español. En las tiendas que tengo en producción, una conversación completa con contexto de catálogo cuesta entre 0,01 y 0,06 euros según el modelo. Con 1.000 conversaciones al mes hablas de 10 a 60 euros. Si usas los modelos más grandes para todo, sin enrutar, se puede ir a 150 o 200.
El truco para controlarlo es sencillo y pocos lo aplican: no uses el modelo más caro para clasificar la intención del usuario. Un modelo pequeño decide de qué va la pregunta y solo las consultas complejas van al modelo grande. En los sistemas donde lo he montado así, la factura de tokens baja de forma notable sin que el usuario note diferencia.
WhatsApp: Meta cobra por conversación, no por mensaje
Meta factura las conversaciones de WhatsApp Business por categorías (marketing, utilidad, autenticación y servicio) y el precio varía mucho según el país del destinatario. En España, las conversaciones de servicio iniciadas por el usuario llevan tiempo siendo gratuitas dentro de la ventana de atención, mientras que las de marketing iniciadas por la empresa sí se pagan. Meta cambia esta política con cierta frecuencia, así que antes de firmar nada comprueba la tarifa vigente en la documentación oficial de WhatsApp Business para España.
A eso súmale el margen de tu proveedor de mensajería, que suele cobrar o bien una cuota mensual de 50 a 100 euros, o bien un recargo por conversación. Pide siempre el desglose: proveedor y Meta son dos facturas distintas.
Mantenimiento: la partida que decide si el proyecto sobrevive
Un chatbot sin mantenimiento se degrada en semanas. Cambias precios, entra producto nuevo, sale una promoción y el sistema sigue respondiendo con lo viejo. Mi rango de mantenimiento real va de 150 a 600 euros al mes según el tamaño: incluye revisar conversaciones, corregir respuestas malas, actualizar las fuentes de datos y un informe mensual de qué pregunta la gente.
El valor del mantenimiento no está en que el sistema siga funcionando. Está en que leer 200 conversaciones al mes te dice qué duda frena la compra en tu tienda, y eso se arregla en la ficha de producto, no en el chatbot.
Cuándo NO te compensa un chatbot
Hay cuatro situaciones en las que digo que no, y las digo en la primera llamada. Si tienes menos de 2.000 visitas al mes, si tu problema real es que las fichas de producto no explican nada, si no tienes a nadie que revise las conversaciones o si vendes un producto que se compra tras una llamada larga y consultiva, un chatbot para empresas no es tu siguiente inversión.
Poco tráfico: con 2.000 visitas al mes vas a tener 20 o 30 conversaciones. No hay datos ni para ajustarlo ni para justificarlo.
Problema de contenido disfrazado: si el 70% de las preguntas son cosas que deberían estar en la ficha, arregla la ficha. Sale más barato y mejora el SEO.
Nadie lo va a mirar: un sistema que nadie revisa acaba dando respuestas desactualizadas y perdiendo ventas.
Venta muy consultiva: si cada cierre son tres llamadas y una propuesta, el sistema sirve para cualificar, no para vender. Dimensiona el presupuesto en consecuencia.
Añado una quinta: si tu web tarda cinco segundos en cargar y el checkout pierde gente en el paso de envío, el dinero rinde más en conversión que en conversación. Lo compruebo en casi todos los diagnósticos que hago.
Cómo pedir presupuesto sin que te la cuelen
Pide siempre tres cosas por escrito: el desglose entre implantación y recurrente, quién es el propietario del código y de los flujos al terminar, y el coste estimado de tokens y mensajería con tu volumen real. Si un proveedor no te da las tres, no es que no quiera, es que no lo ha calculado. Y lo vas a pagar tú en el mes cuatro.
Las siete preguntas que yo haría
¿El código y los flujos quedan en mi propiedad o dependo de vuestra plataforma para siempre?
¿Con qué fuentes de datos responde y con qué frecuencia se actualizan?
¿Qué pasa si el sistema no sabe algo? ¿Lo inventa, dice que no sabe o pasa a una persona?
¿Cuánto estimáis de tokens al mes con mis conversaciones actuales? Dadme el cálculo.
¿La factura de WhatsApp la pago yo a Meta o va a través vuestro con recargo?
¿Qué incluye exactamente el mantenimiento y cuántas horas al mes son?
¿Puedo ver las conversaciones completas y exportarlas?
Una señal de alarma concreta: el presupuesto que no menciona en ningún punto el coste del modelo de lenguaje. O lo está absorbiendo el proveedor con un límite oculto que descubrirás cuando lo superes, o directamente no ha pensado en ello.
Qué haría yo desde SEOscar en tu caso
En SEOscar no monto chatbots de atención, monto agentes de ventas IA: un asistente que vende, no un chatbot que molesta, que responde con tu catálogo, tu stock y tus condiciones reales, y que está diseñado para acompañar hasta la compra, no para contener tickets. La diferencia de enfoque la explico en detalle en el artículo sobre el chatbot con IA para empresas.
Lo construyo sobre la plataforma que ya tienes, sea Shopify o WooCommerce, sin migraciones, con los flujos en n8n y el código en tu propiedad. Antes de presupuestar nada miro tus datos reales: cuántas conversaciones tendrías de verdad según tu tráfico en GA4, qué buscan los usuarios según Search Console y dónde se atascan según Clarity. Si de ahí sale que no te compensa, te lo digo y te quedas el análisis igual.
Si quieres saber cuánto costaría en tu caso concreto, con números y no con horquillas, reserva un diagnóstico. La semana uno te llevas el plan por escrito, sigas conmigo o no.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta un chatbot para empresas al mes?
El coste mensual de un chatbot para empresas va de 39 a 300 euros si usas una herramienta SaaS de suscripción, y de 80 a 400 euros al mes si tienes un sistema propio, sumando tokens del modelo de lenguaje, mensajería de WhatsApp y mantenimiento. En tiendas con menos de 1.000 conversaciones mensuales, el consumo de tokens suele quedarse entre 10 y 60 euros. El mantenimiento humano, de 150 a 600 euros al mes, es la partida que más gente olvida presupuestar.
¿Cuánto cuesta desarrollar un chatbot a medida para una tienda online?
Un chatbot web a medida para una tienda online cuesta entre 3.000 y 5.000 euros en proyectos sencillos con catálogo pequeño y preguntas frecuentes, y entre 6.000 y 12.000 euros cuando incluye catálogo vivo, búsqueda de producto e integración con el estado del pedido. Si además necesitas WhatsApp oficial, varios idiomas e integración con un ERP, el proyecto se va de 12.000 a 25.000 euros. El plazo habitual es de cuatro a seis semanas.
¿Qué es más barato, un chatbot SaaS o uno propio?
Depende del volumen. La regla que uso es que si la suscripción SaaS equivalente supera los 500 euros al mes de forma sostenida, el desarrollo propio se amortiza en unos dos años y además te quedas el código. Por debajo de esa cifra casi siempre compensa pagar la suscripción y dedicar la inversión a otra parte del negocio.
¿Cuánto cuesta poner un chatbot en WhatsApp?
Añadir WhatsApp a un chatbot de empresa suma entre 1.500 y 3.500 euros de implantación, porque requiere la WhatsApp Business Platform, verificación de la cuenta en Meta, un proveedor de mensajería y plantillas aprobadas una a una. A eso se añade el coste recurrente: Meta factura por conversación según la categoría y el país, y el proveedor de mensajería cobra una cuota de 50 a 100 euros al mes o un recargo por conversación. Comprueba siempre la tarifa vigente de Meta antes de firmar, porque la cambian con frecuencia.
¿Por qué varía tanto el precio de un chatbot entre proveedores?
Porque la palabra chatbot cubre desde un árbol de respuestas preprogramadas hasta un sistema con arquitectura RAG conectado a tu ERP. Las cuatro variables que explican casi toda la diferencia de precio son el número de integraciones, si consulta tus datos en tiempo real, si vive en WhatsApp y en cuántos idiomas responde. Para comparar presupuestos de verdad, pide que cada uno de esos cuatro puntos aparezca desglosado.
¿Cuándo no merece la pena invertir en un chatbot?
No compensa si tienes menos de 2.000 visitas al mes, porque no habrá conversaciones suficientes ni para ajustarlo. Tampoco si la mayoría de preguntas son información que debería estar en la ficha de producto, ni si no hay nadie en tu equipo que vaya a revisar conversaciones cada mes. En esos casos el mismo presupuesto rinde más mejorando el contenido y la conversión de la web.
¿Qué diferencia hay entre un chatbot y un agente de ventas IA?
Un chatbot clásico está diseñado para contener consultas de atención al cliente y reducir tickets. Un agente de ventas IA, como el que monto en SEOscar, responde con el catálogo, el stock y las condiciones reales de la tienda y está diseñado para acompañar al visitante hasta la compra, resolviendo objeciones concretas. La tecnología de base es parecida, pero el objetivo, el diseño conversacional y lo que se mide son distintos.
